Salud Local 2026-01-22T01:25:29+00:00

Expertos explican cómo el ruido afecta memoria, sueño y comunicación

El ruido constante puede provocar pérdida de audición, problemas de memoria y alteraciones del sueño. Los expertos subrayan la importancia de la prevención y el cuidado adecuado de los oídos para preservar la calidad de vida y la interacción social.


Expertos explican cómo el ruido afecta memoria, sueño y comunicación. La salud auditiva es un elemento central de la calidad de vida; sin embargo, los trastornos asociados a su deterioro afectan la comunicación, el desarrollo cognitivo y los procesos de interacción social, lo que puede derivar en aislamiento y pérdida de vínculos culturales. La especialista explicó que, aunque el organismo cuenta con mecanismos naturales para atenuar el ruido, la exposición constante a sonidos intensos puede interferir con la memoria y la capacidad de procesamiento auditivo, lo que afecta la comprensión y el recuerdo de estímulos sonoros. Álvarez Castañeda recordó su experiencia clínica en el Hospital Central Militar, donde atendió a personal castrense con alteraciones auditivas derivadas de explosiones y detonaciones, lo que evidencia el impacto del ruido extremo en la integridad del sistema auditivo. Estos casos ilustran cómo la intensidad y la duración del sonido son factores determinantes en el desarrollo de lesiones auditivas, incluso en exposiciones relativamente breves. En relación con el cuidado del oído, la especialista enfatizó que la higiene debe limitarse al pabellón auricular, utilizando únicamente agua y jabón. Estas alteraciones representan una carga relevante de salud pública a nivel global, particularmente en contextos de exposición constante al ruido. Durante la Jornada Universitaria de Salud Auditiva, realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México, se abordaron los efectos del sonido excesivo en la audición humana y la importancia de fortalecer la prevención. El ruido como fenómeno cotidiano y acumulativo. El Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología (ICAT), a través de su directora, María Herlinda Montiel Sánchez, señaló que la pérdida auditiva suele desarrollarse de manera gradual, lo que dificulta su detección temprana. La investigadora expuso que, en el contexto actual, las personas forman parte de entornos cada vez más ruidosos, lo que favorece una disminución progresiva de la audición sin que exista una percepción inmediata del daño. Alertó sobre los riesgos de introducir objetos en el conducto auditivo, práctica que ha ocasionado perforaciones de la membrana timpánica en distintos pacientes. Asimismo, advirtió sobre el uso de sustancias caseras, conos térmicos o técnicas no médicas, así como la necesidad de nadar en cuerpos de agua limpios, verificar condiciones sanitarias en albercas y acudir a establecimientos profesionales y asépticos para perforaciones o tatuajes. Prevención como eje central. Las y los especialistas coincidieron en que la pérdida de audición asociada al ruido es prevenible, siempre que se promueva la conciencia sobre la exposición sonora, el uso responsable de dispositivos de audio y la detección temprana de alteraciones auditivas. En un entorno cada vez más ruidoso, la protección de la salud auditiva se posiciona como una prioridad para preservar la comunicación, la interacción social y el bienestar a lo largo de la vida.

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